Capítulo 6
Verdades Ocultas
Alas de Luna y Sombras
Luna se despierta con el eco persistente del amuleto colgando de su cuello, una cadena de plata que parece vibrar con una energía que apenas comprende. Han pasado varios días desde que recibió aquel objeto de Kaden, y las preguntas sobre su hermano la atormentan cada noche, impidiéndole encontrar descanso verdadero. Hoy, sin embargo, siente que debe avanzar, que debe desenterrar las verdades ocultas que el Instituto Colmillo Negro parece esconder en sus sombras más profundas.
Con el alba infiltrándose entre las cortinas de su habitación, Luna se prepara con determinación para visitar la sección restringida de la biblioteca, un lugar al que rara vez tienen acceso los estudiantes, y menos aún una humana sin sangre de cambiaforma. Kaden le había susurrado la existencia de documentos secretos que podrían arrojar luz sobre la desaparición de su hermano y la compleja red de alianzas y traiciones dentro del instituto.
Sigilosamente, Luna se desliza por los pasillos aún vacíos, evitando las cámaras y los patrullajes de los guardias. Su corazón late con fuerza, pero no por miedo, sino por la mezcla de ansiedad y esperanza que la impulsa hacia adelante. Al llegar a la biblioteca, utiliza la llave que Kaden le confió con un gesto de confianza y complicidad. La puerta cede con un leve crujido, revelando estantes antiguos y polvorientos, donde el tiempo parece haberse detenido.
Entre los pergaminos y libros olvidados, Luna encuentra un diario encuadernado en cuero desgastado. Al abrirlo, descubre la letra firme y clara de su hermano, que narra sus días en el instituto y sus crecientes sospechas sobre una facción oculta que operaba en las sombras: los Hijos de la Luna. Aquella facción, según las palabras de su hermano, estaba dispuesta a desafiar la autoridad de la manada alfa y a romper las reglas establecidas, lo que podría haberlo puesto en grave peligro.
Mientras lee, una mezcla de tristeza y rabia se apodera de ella. Las páginas revelan que su hermano no desapareció por casualidad, sino que fue víctima de una conspiración mucho más profunda de lo que imaginaba. Kaden tenía razón: el Instituto Colmillo Negro guardaba secretos que podían cambiarlo todo.
De repente, un ruido la sobresalta. Luna se oculta rápidamente tras una estantería cuando ve pasar a Selene, la cambiaforma que se había acercado a ella días atrás. La joven no parece verla, pero su conversación con otra voz en la penumbra revela más detalles inquietantes. Hablan de una reunión secreta y de un plan para derrocar a la manada alfa, mencionando nombres que Luna reconoce de los documentos: aliados, traidores, y figuras que hasta ahora parecían inofensivas.
Al salir de su escondite, Luna sabe que no puede confiar en nadie sin antes asegurarse. La línea entre amigo y enemigo se ha vuelto difusa, y cada decisión puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Sin embargo, hay una persona en quien parece poder confiar: Kaden. Él le ha mostrado una faceta protectora y sincera, aunque también sabe que sus propios secretos podrían complicar las cosas.
De regreso en su habitación, Luna examina el amuleto con detenimiento. Siente una conexión inexplicable con él, como si fuera un fragmento de su hermano aún presente en el mundo tangible. Decide que debe hablar con Kaden para compartir lo que ha descubierto y planear sus próximos pasos juntos. La verdad está al alcance, pero cada verdad oculta lleva consigo un precio que debe estar dispuesta a pagar.
Mientras la noche cae sobre el Instituto Colmillo Negro, Luna se prepara para enfrentar las sombras que se avecinan, consciente de que la desaparición de su hermano no es un misterio aislado, sino una pieza en un tablero mucho más grande y peligroso. Su búsqueda apenas comienza, y en esa búsqueda, deberá elegir cuidadosamente en quién confiar, pues las apariencias engañan y la lealtad puede ser tan efímera como la luz de la luna entre las sombras.
La habitación parece más fría que antes cuando Luna entra, cerrando la puerta tras de sí con un leve clic. Se sienta en el borde de la cama, sosteniendo el amuleto entre sus dedos temblorosos. La luz de la luna se filtra por la ventana, dibujando sombras alargadas que parecen susurrarle secretos. Por un momento, se permite respirar profundo y dejar que el silencio la envuelva, pero la inquietud no tarda en regresar. No puede permitirse el lujo de la duda; cada minuto cuenta.
Decide que es momento de buscar a Kaden. No está segura de dónde encontrarlo a estas horas, pero sabe que, a pesar de su naturaleza rebelde, él no la dejará sola en esta tormenta. Se levanta y revisa su teléfono, pero la señal es débil dentro del internado. Sin embargo, recuerda que Kaden siempre ha mencionado un viejo mirador en la azotea, un lugar donde suele refugiarse para pensar.
Sin hacer ruido, se desliza por el pasillo oscuro, tratando de no llamar la atención. Cada paso es una mezcla de adrenalina y temor; la posibilidad de ser descubierta por alguien con intenciones ocultas la mantiene alerta. Al llegar a la escalera que conduce a la azotea, escucha voces bajas y risas apagadas que se alejan rápidamente. Al subir, la brisa nocturna golpea su rostro, trayendo consigo el aroma terroso del bosque cercano.
Kaden está allí, apoyado contra la barandilla, mirando hacia el horizonte. Al verla, sus ojos se iluminan con una mezcla de sorpresa y preocupación. Sin palabras, él la invita a acercarse, y ella le muestra el amuleto y los documentos que ha recuperado. Él los examina con detenimiento, sus cejas fruncidas indicándole que la situación es más grave de lo que pensaban.
"Esto cambia todo," murmura Kaden. "Si tu hermano estaba involucrado en algo así, estamos en medio de una tormenta que podría destruirnos a todos."
Luna asiente, sintiendo el peso de sus palabras. Pero también sabe que, juntos, tienen una oportunidad. La confianza entre ellos se fortalece en ese momento, un pacto silencioso que los une contra las fuerzas que amenazan con deshacer su mundo. Afuera, la luna llena brilla intensamente, testigo silencioso de una alianza que podría ser la clave para revelar la verdad y salvar lo que queda del Instituto Colmillo Negro.
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